América Latina ha dado su apoyo al Gobierno ecuatoriano de Rafael Correa por conceder político al fundador de Wikileaks, Julian Assange. Al respaldo de los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) se une el de Unasur.
La Unión de Naciones Suramericanas ha declarado este domingo su solidaridad con Ecuador ante la “amenaza” de Reino Unido de irrumpir en su embajada en Londres, donde Assange lleva refugiado más de dos meses para evitar ser interrogado por la Justicia sueca por un supuesto delito de violación ante el temor de ser extraditado a Estados Unidos.
La resolución, adoptada tras la reunión extraordinaria de su Consejo de Ministros y Ministras de Exteriores celebrada este fin de semana en Guayaquil, “condena la amenaza del uso de la fuerza entre los estados y reitera la vigencia de los tratados internacionales”. Además, “reitera la inviolabilidad de las embajadas” como territorio soberano.
“No podemos conversar con una pistola en la cabeza”
Además, “reitera la vigencia de las instituciones del asilo y del refugio para proteger los Derechos Humanos de las personas que consideren que su vida o integridad física se encuentra amenazada”, según la declaración final leída por el secretario general de Unasur, Alí Rodríguez, recogida por la televisión pública ecuatoriana. Finalmente, el grupo “exhorta a las partes a continuar el diálogo y la negociación directa en procura de una solución mutuamente aceptable con arreglo al Derecho Internacional”.
El canciller peruano Rafael Roncagliolo reiteró que les queda la expectativa de que “se pueda establecer una negociación directa como lo establece el Derecho Internacional”. “Por lo tanto, apreciaríamos, por supuesto, que el Reino Unido tomara las medidas necesarias para facilitar la reanudación del diálogo”, dijo al responder en una rueda de prensa en la que los periodistas sólo formularon una pregunta.
En posteriores declaraciones a la prensa, el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, agradeció la solidaridad de las naciones suramericanas y aseguró que “la razón no pide fuerza”. “Si comparamos la fuerza del Reino Unido y la de Ecuador, la diferencia es atómica”, dijo al apuntar, sin embargo, que si se compara la razón, ésta, en su opinión, está del lado ecuatoriano.
“Si comparamos la fuerza del Reino Unido y la de Ecuador, la diferencia es atómica”
Patiño insistió en la apertura de Ecuador a un diálogo “franco” y sin amenazas: “Lo que esperamos es que el Reino Unido deje de lado esta amenaza. No podemos conversar con una pistola en la cabeza”, dijo. Apuntó que lo que busca Quito es la “libertad” de Assange, “protegido” por Ecuador, que el pasado jueves le otorgó el asilo diplomático, pero que no puede abandonar la legación en Londres sin un salvoconducto del Gobierno británico. El canciller expresó su esperanza de que ese salvoconducto se logre a través de “conversaciones”, pero, si no es así, no descartó acudir a “otras vías judiciales”, posiblemente a través de la Corte Internacional de Justicia de La Haya y apuntó que respetan el criterio y las declaraciones de Assange, las mismas que no comprometen a la nación andina, dijo.
En su primera aparición pública desde el balcón de la embajada tras solicitar el asilo el pasado 19 de junio, Assange instó a EEUU a frenar la “caza de brujas” contra Wikileaks. El australiano reveló que la policía británica intentó asaltar la embajada el pasado miércoles pero que desistió por la presencia de la prensa. Asimismo, pidió la inmediata liberación del soldado Bradley Manning, detenido en Estados Unidos por filtrar información confidencial a Wikileaks y pidió a Washington que se pronuncie sobre las revelaciones de su organización sobre crímenes e investigaciones del FBI.
El canciller venezolano, Nicolás Maduro, aseguró que con las citas de la ALBA en Guayaquil y la de Unasur, la región dice al mundo que está “unida”, que es “independiente”, que se van a “defender siempre juntos”, que quieren “vivir en paz” y que “las antiguas potencias coloniales tienen que bajarse de su arrogancia y prepotencia”. Tras el respaldo de la ALBA, y la Unasur, que en total agrupan a diecisiete países, Ecuador queda a la espera de la reunión de cancilleres de la Organización de Estados Unidos (OEA), prevista para el viernes en Washington.
(Público)

